Explicamos qué hace exactamente un masaje descontracturante, cómo se diferencia del relajante y cuándo deberías reservar uno. Spa Akane en Santiago.
Si pasas el día frente al computador, manejas largos trayectos o sientes que el cuello y la espalda alta acumulan tensión que no se va con un masaje relajante común, lo que necesitas se llama masaje descontracturante. No es lo mismo que un masaje de relajación, y entender la diferencia es lo que te va a hacer reservar el correcto.
El masaje descontracturante es una técnica enfocada en liberar contracturas musculares: esos nudos persistentes que generan dolor, rigidez o limitación de movimiento. A diferencia del masaje sueco o de relajación, no busca solo bienestar emocional, busca un resultado físico concreto, medible por la reducción de dolor y la mejora de movilidad.
El terapeuta aplica presión profunda y sostenida sobre puntos específicos, combinada con maniobras de amasamiento, fricción y estiramiento. En Akane Spa lo realizamos con técnicas asiáticas tradicionales. Nuestra versión, el Descontracturante Oriental, suma elementos de digito-presión chinos (Tui Na) y trabajo en líneas energéticas tailandesas.
Si tu objetivo principal es dormir mejor esa noche, bajar revoluciones después de una semana intensa o simplemente regalarte una experiencia placentera, probablemente buscas algo más suave. Para eso recomendamos el Masaje Relajación Zen Supreme o experiencias multisensoriales como el Hot Stone Balance Therapy.
Si tienes una lesión diagnosticada (hernia discal, esguince reciente, fibromialgia en brote agudo), antes de reservar consulta con tu médico o kinesiólogo: el masaje descontracturante no reemplaza tratamiento médico.
Una sesión típica dura entre 50 y 90 minutos. Los primeros minutos son de calentamiento del tejido; luego viene el trabajo profundo, donde puedes sentir molestia controlada, nunca dolor agudo. Comunica siempre al terapeuta cuando la presión sea excesiva.
Al día siguiente puedes sentir algo similar al dolor post-ejercicio: es normal. Hidrátate bien, evita esfuerzos intensos las primeras 24 horas y al tercer día deberías sentir una libertad de movimiento clara.
Para mantenimiento general, una sesión mensual es suficiente. Si trabajas en condiciones de alta carga muscular o estás en proceso de rehabilitación de tensiones acumuladas, dos sesiones al mes durante los primeros tres meses suelen marcar una diferencia notoria. Después, cada cliente encuentra su frecuencia: hay quien viene quincenal por años.
En Akane Spa ofrecemos 20% de descuento en packs de 3 o más sesiones, una buena alternativa si decides integrar el masaje a tu rutina de bienestar.
Atendemos en nuestras tres sucursales del sector oriente:
Si vienes desde Providencia, Ñuñoa o La Reina, la sucursal más cómoda suele ser Las Condes. Desde Lo Barnechea o La Dehesa, Vitacura.